Pollo, cerdo o vacuno: diferencias y valor nutricional de las carnes más consumidas

03/09/21 – Las autoridades sanitarias recomiendan comer de forma moderada, entre 2 y 3 veces por semana.

Cada vez consumimos más carne de origen animal. Así lo reflejan los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. En 2020, los hogares españoles incrementaron el consumo de carne en un 10,5 %, alcanzando los 2.305,25 millones de kilos. 

Gastamos en carne más que en cualquier otro producto. Es el que más proporción del presupuesto acapara en los hogares, el 20,37 % del valor para alimentación y bebidas en el hogar fue destinado a la carne durante el año 2020. El consumo per cápita se acerca a los 50 kilos (49,86 kilos per cápita al año), un 10,2 % con respecto al año anterior.

Cuánta carne comer

El incremento llega a pesar de las recomendaciones de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), que aconseja un consumo moderado de carne: 2-3 veces por semana, porque un consumo continuado y/o excesivo puede relacionarse con determinados problemas de salud, de acuerdo con numerosos estudios. 

En volumen, el 37,7 % de los kilos de carne fresca consumida en el hogar corresponde a la carne fresca de pollo, el 30,2 % se corresponde con la carne fresca de cerdo, y el 14,8 % son de carne fresca de vacuno. Por tanto, las carnes frescas más consumidas en España durante el 2020 han sido, por este orden: pollo, cerdo y vacuno. 

Pollo, cerdo y vacuno

Cada vez consumimos más carne. Pero, ¿sabemos en qué se diferencian y cuál es su valor nutricional?

Carne de pollo

Podemos distinguir entre dos grupos, dependiendo de su crianza. Uno es el pollo industrial, que se cría de forma intensiva en granjas industriales. Su carne es blanquecina, más pálida que la del pollo de corral y de sabor menos intenso. 

También está el pollo de corral, que se alimenta con grano, en semilibertad y sin recibir medicamentos. Su tiempo de engorde es superior al industrial, pudiendo alcanzar los 3 kg. El color es más amarillento, tiene más sabor y menos grasa que el anterior.

 
 

Carne de pollo

La carne de pollo tiene como componente mayoritario, en un 70% aproximadamente: al agua. Además, contiene proteínas con alto valor biológico. De acuerdo con la FEN, el pollo entra dentro de las carnes magras y se recomienda el consumo de tres raciones de este tipo a la semana. 

Carne de cerdo

La carne de cerdo está disponible durante todos los meses del año. Es suave y tierna. Su color, rosa pálido. A la hora de la compra debe elegirse las piezas de apariencia ligeramente húmeda, según la Fundación Española de la Alimentación (FEN). 

 
 

Carne de cerdo

La carne de cerdo puede preparar de múltiples formas. No hace falta apuntar que hay cientos de platos que utilizan esta carne. Eso sí, será el corte lo que determinará el modo de cocinado. Además, del cerdo se obtienen otros productos como el filete, el lomo, el pecho, el codillo, el espinazo, el chicharrón o el jamón.

En promedio, la carne de cerdo contiene aproximadamente un 23% de grasa. Como cualquier alimento que procede de un animal terrestre, el cerdo contiene grasa saturada y colesterol. De acuerdo con la FEN, la porción comestible adecuada es 100 gramos por cada 100 gramos.

Carne de vacuno

Dentro del ganado vacuno, las carnes se pueden clasificar en carnes blancas y rojas. El primer grupo se refiere a los animales jóvenes, como la ternera, mientras que las rojas se obtienen de animales maduros (vaca, buey o toro). Cuando nos referimos a la ternera, nos remitimos a la cría hembra de la vaca. Sin duda, uno de los productos más apreciados en las cocinas.

 
 

Vacuno

La carne de ternera carece del olor característico. Es casi inodora, tierna y de fácil digerir. En la cocina admite múltiples preparaciones: se puede asar al horno, hacer a la plancha o a la parrilla, guisar o freír. De ahí, que sea una de las favoritas de entre todas las disponibles.

Según la FEN, la carne de ternera se puede considerar una buena fuente de minerales. Es fuente de potasio, fósforo y de vitamina B. La cantidad recomendada es de 100 gramos por cada 100 gramos de producto fresco.

Fuente: www.mundodeportivo.com