Martes 13 de Septiembre 2022

El precio de la soja aumentó ayer un 5,4% en la Bolsa de Chicago luego que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) reconoció el impacto adverso del tiempo seco sobre los cultivos y sorprendió al mercado al reducir de 123,30 a 119,16 millones de toneladas su previsión sobre la nueva cosecha de soja estadounidense, un volumen que quedó lejos de los 122,36 millones de toneladas que promediaron las diversas proyecciones privadas, que cubrieron un rango de 120,87 a 124,32 millones de toneladas. Es decir, el organismo usualmente calificado como conservador al momento de efectivizar ajustes en sus cifras fue más pesimista que el más pesimista de los operadores.

En función de estos datos del informe mensual de estimaciones agrícolas del USDA, difundidos en plena rueda de negocios, al cierre de la jornada las pizarras reflejaron alzas de US$27,93 y de 27,47 sobre los contratos noviembre y enero de la soja, cuyos ajustes resultaron de 546,84 y de 548,31 dólares por tonelada.

El revés para la expectativa de cosecha se sustentó en una reducción del rinde promedio nacional, de 34,90 a 33,96 quintales por hectárea, y en un ajuste de 35,29 a 35,05 millones de hectáreas en la valoración de la superficie que podrá ser recolectada.

Y pese a que el USDA intentó amortiguar el impacto de la eventual menor producción de soja ajustando sus previsiones en molienda, uso doméstico total y en exportaciones, el stock final estadounidense fue calculado por el organismo en 5,44 millones de toneladas, un 18,3% debajo de los 6,66 millones del reporte del mes pasado y también debajo de los 6,72 millones calculados por los operadores. Este indicador, que marca las reservas con las que el país ingresa en la nueva campaña –en este caso la 2023/2024–, resulta el más bajo desde los 5,35 millones de toneladas del ciclo 2015/2016.

Para Sudamérica el USDA no hizo modificaciones a sus proyecciones 2022/2023, dado que volvió a pronosticar 149 millones de toneladas para Brasil y 51 millones para la Argentina.

Golpe a la expectativa del maíz

Algo más en línea con las previsiones del mercado, pero no por eso menos importante, fue el ajuste que el USDA hizo sobre su estimación de cosecha de maíz estadounidense, al calcularla en 354,19 millones de toneladas, debajo de los 364,73 millones del reporte de agosto y de los 357,85 millones previstos por los privados.

Frente a estas cifras, las posiciones diciembre y marzo del maíz en Chicago subieron US$4,33 y 4,03, en tanto que sus ajustes resultaron de 274 y de 275,38 dólares por tonelada.

Al igual que en el caso de la soja, el organismo valoró una caída en el rinde promedio de los cultivos, de 110,09 a 108,27 quintales por hectárea, y un ajuste de 33,10 a 32,70 millones de hectáreas en la superficie que llegará a ser cosechada.

Para evitar un impacto pleno de la eventual menor cosecha sobre las existencias finales, el USDA ajusto el cálculo sobre el uso doméstico de maíz en Estados Unidos, tanto para forraje como para uso industrial –entre ellos el etanol–, y redujo también su estimación de exportaciones. De ese modo el stock final lo proyectó en 30,95 millones de toneladas, un 12,2% por debajo de los 35,27 millones del informe de agosto, pero casi a la par de los 30,91 millones pronosticados por los privados la semana pasada. Este volumen de reservas resulta el más bajo desde los 20,86 millones de toneladas del ciclo 2012/2013

Tanto para la soja como para el maíz de Estados Unidos, el nuevo informe del USDA dejó en claro que la relación entre la oferta y la demanda se mantendrá muy ajustada en el corto y en el mediano plazo, cuando aún resta atravesar la etapa de cosecha de ambos cultivos, que recién da sus primeros pasos, y con toda la campaña por delante en América del Sur.

Al respecto, para Brasil y para la Argentina el USDA mantuvo sus pronósticos de cosecha de maíz 2022/2023 en 126 y en 55 millones de toneladas, respectivamente.

Fábricas con ofertas poco atractivas en Rosario

En la segunda semana de vigencia del régimen especial para liquidar soja con una paridad de 200 pesos por dólar, las ofertas de las fábricas para la zona del Gran Rosario fueron de 70.000 pesos por tonelada, por encima de los 68.500 pesos del viernes pasado. Pese a esta mejora relativa –7,50 dólares–, la actividad fue menor a la de las jornadas precedentes.

“El viernes 2 la soja cerró en 522 dólares por tonelada en Chicago (posición noviembre) y en función de ese valor, en Rosario se pagaron 72.500 pesos por tonelada el lunes 5, en el debut del dólar soja, que fueron equivalentes a 362,50 dólares. Hoy (por ayer) en Chicago el mercado quedó en 547 dólares y acá las fábricas propusieron 70.000 pesos por toneladas, equivalentes a 350 dólares. Digamos que el negocio no parece muy estimulante”, reflexionó un operador en el ámbito de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Esta fuente del sector comercial agregó que las versiones “que ya se oyen en el mercado en cuanto a que se ampliaría la vigencia del dólar soja en 200 pesos durante los próximos meses frena algo de oferta. Además, la ansiedad por vender bajó mucho y también lo hizo la necesidad de comprar y de recibir mercadería en forma urgente. Ahora las partes empezaron a orejear las cartas, como en el truco. Y en esa partida, los 350 dólares hicieron que muchos se fueran al mazo”.

En su cuenta de Twitter, el secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, negó una extensión del dólar soja. “Tal como dijimos desde el primer día, el régimen cambiario adoptado este mes es transitorio y no se prorrogará. No alimentemos fake news que no aportan nada al trabajo que venimos realizando para el crecimiento de la economía y de los sectores productivos”, dijo.

Mejor fue el panorama para los puertos del sur de Buenos Aires, donde los exportadores elevaron sus propuestas por la soja disponible de 70.000 a 72.000 pesos para Bahía Blanca y de 72.000 a 73.000 pesos para Necochea.

En el Matba Rofex las pizarras mostraron un alza de US$11,50 sobre la posición septiembre de la soja, que terminó la rueda con un ajuste de 356 dólares por tonelada. Fuera del actual régimen especial, las posiciones noviembre y mayo sumaron US$1 y 7,90, luego de terminar la jornada con valores de 384 y de 376,40 dólares por tonelada.

Acerca del mercado de exportación para el complejo sojero, ayer el valor FOB del poroto de soja en los puertos argentinos aumentó de 582 a 607 dólares por tonelada; el del aceite, de 1239 a 1253 dólares, y el de la harina, de 466 a 493 dólares, según informó la Secretaría de Agricultura de la Nación.