Más mataderos brasileños fueron vetados por China

08/07/2020 Con dos plantas de faenado porcícola de BRF y JBS en Rio Grande do Sul, ya son seis las instalaciones de este tipo bloqueadas para exportar carne al gigante asiático, por haber presentado casos de COVID-19 entre su personal.

La gubernamental Administración General de Aduanas de China (GACC, en inglés) informó su decisión de vetar otras dos plantas de faenado brasileñas que hasta el sábado, 4 de julio, estaban habilitadas para exportar carne de cerdo con destino al principal mercado mundial receptor de alimentos.

La información fue difundida por la agencia noticiosa Reuters, que abrió su reporte indicando que “China suspendió las importaciones de dos plantas procesadoras de carne de cerdo de Brasil, controladas por las firmas JBS y BRF, de acuerdo a la autoridad aduanera de Pekín, como parte de las medidas estrictas que aplica el Gobierno sobre los embarques del exterior para evitar más contagios de coronavirus”.

Si bien el escueto informe de la GACC no aclara la causa del nuevo veto, es un secreto a voces que estas sorpresivas medidas están asociadas con el hecho de que Brasil sufre actualmente el segundo mayor nivel de contagios de COVID-19 en el mundo, solo superado por Estados Unidos.

“China es el principal comprador de carnes de cerdo, vacuno y pollo de Brasil. El país ha solicitado que los exportadores de carnes a nivel mundial certifiquen que sus productos están libres de coronavirus, lo que BRF, JBS y otros empacadores brasileños ya han hecho”, contextualizó el cable de Reuters. Esta reciente medida china no solo afecta en un principio a las carnes, sino también a los alimentos de origen vegetal que allí importan.

En específico, las dos nuevas plantas de faenado vetadas por China son una de BRF en Lajeado, así como otra de un complejo de la empresa Seara (propiedad de JBS SA) en Tres Passos, ambas en el estado de Rio Grande do Sul, en el sur de Brasil.

Un total de seis plantas de carne de Brasil han sido bloqueadas para exportar a China, país cuyo gobierno estaría vinculando tácitamente a los alimentos como potencial transmisor del virus de COVID-19, pese a que ninguna entidad médica avale tal hipótesis.

Como ha sido habitual, ni voceros de las empresas cárnicas afectadas por tales decisiones ni de los gremios que las agrupan o instancias gubernamentales no asiáticas han salido a comentar esta reciente postura del gobierno chino.

Fuente: https://www.industriaavicola.net/