Más bioseguridad en el sector avícola ante el aumento de casos de influenza aviar en Europa

Fecha: 19/11/20

Desde que se realizara la primera notificación de un caso de IAAP H5N8 en Europa (influenza aviar de alta patogenicidad) durante el otoño de 2020 en un cisne mudo (Cygnus Olor) en los Países Bajos el pasado 17 de octubre, se han notificado por ADN un total de 268 focos de IAAP, de los cuales 211 corresponden a Alemania, 38 a Países Bajos, 8 a Dinamarca, 5 a Reino Unido, 5 a Bélgica y 1 a Irlanda. Del total, 255 focos han sido notificados en aves silvestres, 12 en aves de corral y 1 en aves cautivas.

Adicionalmente, se han notificado los primeros focos de Francia y Suecia, en ambos casos cursando con alta mortalidad. Según informa el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), las autoridades de Francia han publicado una nota de prensa en la que comunican medidas en las zonas de riesgo como el confinamiento de las aves de corral, la prohibición de concentración de aves, la prohibición del transporte y la liberación de aves de caza y la prohibición del uso de señuelos para la caza.

Hasta el momento, el subtipo de virus de IAAP mayoritariamente detectado ha sido H5N8, que ha producido 252 focos hasta la fecha, siendo el número total de focos detectados debido a otros subtipos identificados de cuatro focos por H5N1 en Países Bajos, cuatro focos por H5N5 en Alemania y un foco por H5N5 en Dinamarca. El actual subtipo H5N8 fue el mismo que se detectó en el mes de julio en Rusia y Kazajstán y que, según el análisis filogenético preliminar realizado por el Laboratorio de Referencia de la Unión Europea (IZS Venezie, EURL), es distinto al H5N8 que circuló en la UE en la primera mitad de 2020.

Dada la actual situación, desde el MAPA se recuerda la necesidad de reforzar las medidas de bioseguridad en las explotaciones avícolas, especialmente aquellas medidas destinadas a evitar el contacto directo e indirecto con aves silvestres, así como reforzar la vigilancia pasiva, tanto en explotaciones avícolas como en aves silvestres, notificando a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha de enfermedad de forma inmediata.

Además, se debe incrementar la sensibilización de ganaderos, veterinarios de explotación, cazadores y toda la población en general sobre la influenza aviar altamente patógena, las medidas de precaución y los mecanismos de notificación de aves enfermas o muertas.

Fuente: https://www.interempresas.net/