La soja está dando una buena noticia: subió 10% en los últimos dos meses

04/07/2020 Cotiza a US$ 353 la tonelada en Brasil -donde no hay retenciones-, volviendo a un precio similar al de 2019 pero en medio de la recesión global. Es por la mayor demanda de China.

«El precio internacional de la soja ha subido más de un 10% en los últimos 2 meses. Es una muy buena noticia para un país donde el principal producto agropecuario es la oleaginosa», destacó el economista Juan Manuel Garzón, en un reciente informe de coyuntura de Iieral-Fundación Mediterránea.

A fines de abril pasado, el precio de exportación de la soja en Brasil (FOB Paranaguá), país que actualmente se posiciona como el principal exportador global, se ubicaba levemente por encima de los 310 US$/tonelada. Desde entonces, «ha mostrado un recorrido alcista interesante, llegando a 353 US$/tn hacia fines de junio», destaca Garzón.

Los precios FOB de la soja argentina y brasileña están en valores similares a los del año pasado, a pesar de la retracción económica global.

Esta suba bimestral tiene mayor valor en el contexto de la pandemia y su impacto económico. En comparación al año pasado, los precios actuales son muy similares a los que prevalecían en 2019 para la misma fecha; pero con la diferencia que este año es muy diferente: la economía global atraviesa la crisis más importante de las últimas décadas, con caídas de ingresos en prácticamente todos los países del mundo.

Los precios FOB de la soja argentina y brasileña están en valores similares a los del año pasado, a pesar de la retracción económica global.

De cara a la evolución de este escenario favorable, el economista de Iieral advierte que «nada garantiza que los precios actuales sean los que prevalecerán en los próximos meses». Podría haber alguna reversión en las cotizaciones en las actuales condiciones económicas globales. Pero está convencido de que «hay elementos como para tener expectativas optimistas; Brasil irá seguramente aflojando sus volúmenes comercializados y es probable que China siga traccionando y levantando su nivel de compras».

Brasil produce más del doble de soja que la Argentina: 120 versus 50 millones de toneladas. Pero la trayectoria de precios de la oleaginosa en ambos países ha sido similar. El valor FOB Puertos Argentinos se ubicaba en 320 US$/tn a fines de abril, mientras que ha cerrado junio cerca de los 350 US$/tn, es decir con 30 dólares de mejora en estos 60 días. Vale aclarar que descontadas las retenciones, la cotización de la soja en el mercado de granos nacional es de 229 US$/tn, que los productores cobran en pesos según el tipo de cambio oficial que hoy social en torno de los 70 pesos por dólar.

Con todo, Garzón remarca «que esta recuperación sostenida y mejor aún, que se verifiquen nuevas subas es una muy buena noticia en un contexto lleno de malas noticias económicas; y no solo para los productores que todavía tienen mercadería sin comercializar y podrán capitalizar mejores precios, sino también para el Estado (que recauda según precio de exportación)». Como también tendrá un «efecto sobre todo los los sectores productivos vinculados (tanto aguas arriba como aguas abajo en la cadena de valor) y la economía en su conjunto, que necesita de inyección de ingresos para empezar a recuperar su nivel de actividad y salir de la crisis en la que se encuentra sumida».

La soja argentina comercializada durante las últimas tres campañas muestra niveles similares.

La soja argentina comercializada durante las últimas tres campañas muestra niveles similares.

Argentina cuenta todavía con una cantidad importante de soja sin comercializar de la última cosecha, recientemente finalizada. Estimó Garzón que «la venta realizada por productores a industrias y exportadores suma 17,6 millones de toneladas, una cifra muy parecida a la del año previo para la misma fecha (17,4 millones de toneladas), y superior a la del ciclo 2017/2018 (15,9 millones, con la salvedad que esa campaña tuvo una producción muy floja). En términos de lo producido, las ventas representan el 34,5% del volumen, y compara con el 31,5% del ciclo 2018/2019 y el 44,3% del ciclo 2017/2018».

Frente a la discusión vigente en debates políticos sobre si corresponde o no vender la soja cosechada y almacenada, Garzón afirma que otra buena noticias es que quede soja por vender. Explica que el hecho que las ventas no se concentren en los meses de cosecha (marzo/junio) es favorable desde el punto de vista logístico y también en cuanto a lo sucedido con los precios de la oleaginosa en el período (usualmente más bajos por motivos estacionales). «Si se hubiese vendido mucho más grano a los precios de abril o mayo (cosecha), se habría generado un flujo de ingresos para el sector y el resto de la economía seguramente menor al que se puede aspirar ahora en un contexto de mayores cotizaciones».

Clave: la demanda China y el rol de Brasil

El principal factor que explica la recuperación de los precios es la firmeza de la demanda China, evaluó Garzón. Y consignó que en lo que va del ciclo comercial actual, el gigante ha comprado un 16% más de soja (volúmenes) que en el ciclo previo: asciende a 58 millones de toneladas, más que toda la cosecha argentina. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) apunta a que llegaría 94 millones de toneladas. «La buena noticia es doble-ponderó Garzón- porque las compras de los últimos meses se mantienen por encima de las del año pasado y además consolidan un cambio de tendencia, que había empezado a manifestarse hacia fines del 2019».

Las importaciones de soja por parte de China desde 7 años atrás y en los últimos 12 meses muestran que en la actualidad son comparativamente auspiciosos. (Iieral-Fundación Mediterránea)

Las importaciones de soja por parte de China desde 7 años atrás y en los últimos 12 meses muestran que en la actualidad son comparativamente auspiciosos. (Iieral-Fundación Mediterránea)

El gran proveedor de soja de China es actualmente Brasil. «El socio mayor del Mercosur ha capitalizado mejor que nadie el crecimiento de la demanda del gigante y la pelea entre éste y el otro gran abastecer mundial de la oleaginosa, Estados Unidos». En el ciclo comercial 2019/2020 (de octubre de un año a setiembre del año siguiente, período que refleja las ventas del hemisferio norte), Brasil está aportando poco más del 80% de la soja comprada por China. Entre el 2013 y el 2016, menos del 50% de la soja que compraba China provenía de Brasil.

Finalmente, Garzón destaca un dato importante para el mercado de la soja, con eventual impacto en el bolsillo de los productores y en la economía argentina. «Si se toma el año calendario, en estos primeros cinco meses Brasil ha exportado casi 50 millones de toneladas, un 35% más que en los últimos dos años para el mismo período y el 63% de lo que espera el USDA que exporte (77 millones de toneladas) en su ciclo comercial 2019/2020 (que coincide prácticamente con el año calendario 2020). Si el saldo exportable con el que trabaja el mercado es correcto, Brasil habría vendido mucho más grano de lo que es habitual para la fecha, y de ser esto efectivamente así, ello implica un escenario de relativa escasez del poroto para el tercer trimestre, hasta que entre al mercado la cosecha 2020/2021 de Estados Unidos (con fuerza, en octubre). Eso es una oportunidad para Argentina en los próximos meses.

Fuente: https://www.clarin.com/