Viernes 23 de Setiembre 2022

“Nuestros suelos están degradados”, señaló al comienzo de la disertación el ingeniero agrónomo del INTA Oliveros, Fernando Salvagiotti. De esta manera, inició su presentación sobre la importancia de la fertilización en soja y la importancia de los bioinsumos como un complemento, en el marco del Seminario Acsoja. 

En este sentido, el ingeniero agrónomo planteó que se debe tener en cuenta una estrategia de complementación entre fertilizantes y bioinsumos. Además, señaló que la intensificación sustentable es un conjunto de actividades donde hay que buscar una conjunción entre todos los factores del sistema.

Por su parte, Salvagiotti presentó la brecha nutricional que se da en la soja. Siguiendo este tema, destacó que la misma está dada por la fertilidad del suelo en los lotes de producción.

También se presenta la combinación de potenciales de rendimiento según el manejo del cultivo. “Tenemos alta demanda de nutrientes y hay que satisfacerla de cualquier forma: fertilizante, rotación, cultivos de cobertura o bioinsumo”, aclaró el ingeniero agrónomo.

El técnico del INTA manifestó que una mejora en la nutrición de las plantas y en las condiciones de crecimiento general, indirectamente afecta en la acción de la fijación biológica de nitrógeno. Por este motivo, los biofertilizantes aparecen como un factor importante a tener en cuenta.

 

Sin embargo, aclaró que los bioinsumos tendrán un impacto diferente de acuerdo al proceso en que estén actuando, como protección, nutrición, entre otros. Cabe destacar que el Senasa define a estos productos como aquellos que fueron producidos por microorganismos o macroorganismos, extractos o compuestos bioactivos derivados.

Para una correcta complementación, Salvagiotti señaló que es importante conocer la calidad de los bioinsumos a aplicar y tener en cuenta la patogenicidad en el caso de utilizar microorganismos. “Es importante para mantener la inocuidad”, aclaró.

Por otra parte, destacó que es relevante conocer las dosis a aplicar. Al mismo tiempo, explicó que los efectos relativos dependerán del bioinsumo y la escala de análisis. 

“Los bioinsumos son herramientas que complementarán la demanda de los nutrientes”, expresó. En este sentido, explicó que para una tonelada de soja se necesitan ocho kilos de fósforo y que esa demanda no se va a reemplazar con un bioinsumo. “Por eso se complementan”, concluyó.