El precio de la soja subió un 2,6% en Chicago y otra vez se aproximó al récord histórico

09/04/22 – La posición mayo sumó US$15,98 y cerró en US$620,60 por tonelada; en su informe mensual el USDA redujo el stock de EE.UU. y las exportaciones de aceite de girasol de Ucrania y de Rusia.

La soja cerró hoy con subas del 2,6% en la Bolsa de Chicago por la confirmación de la ajustada relación entre la oferta y la demanda, no solo de la oleaginosa, sino también de los aceites vegetales por la fuerte reducción de las exportaciones de aceite de girasol desde Ucrania y Rusia, los máximos abastecedores mundiales, hoy en medio de una guerra que sigue lejos de terminar. Al pasar de 604,62 a 620,60 dólares por tonelada, la posición mayo de la soja en la plaza estadounidense volvió a aproximarse al récord histórico de US$650,74 por tonelada alcanzado el 4 de septiembre de 2012.

El ímpetu alcista de la rueda se consolidó luego de la publicación del informe mensual de estimaciones agrícolas del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), donde el organismo redujo de 7,77 a 7,07 millones de toneladas su previsión sobre las existencias finales estadounidenses de soja, frente a los 7,13 millones calculados en promedio por los operadores. Según el organismo, ese ajuste respondió a mayores exportaciones –fueron elevadas de 56,88 a 57,56 millones de toneladas– para compensar las menores ventas desde Brasil.

En ese sentido, la producción de soja brasileña fue proyectada por el USDA en 125 millones de toneladas, por debajo de los 127 millones estimados en marzo. Las exportaciones, en tanto, las redujo de 85,50 a 82,75 millones. En mayo último, cuando el organismo hizo sus primeras valoraciones sobre la campaña 2021/2022 de soja en Brasil, estimó la producción y las ventas externas en 144 y en 93 millones de toneladas. La sequía que afectó el sur brasileño fue la responsable de trastocar aquellas expectativas iniciales.

Ayer, la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), dependiente del Ministerio de Agricultura de Brasil, fue incluso más pesimista con sus previsiones en su informe mensual, al ubicar el volumen de la cosecha en 122,43 millones de toneladas y al proyectar las exportaciones del grano en 77 millones.

Otro dato relevante del informe publicado hoy por el USDA fue la nueva reducción de las exportaciones de aceite de girasol desde la zona del Mar Negro, en pleno conflicto bélico. En efecto, ajustó de 5,75 a 4,95 millones de toneladas las ventas de Ucrania y de 3,65 a 3,20 millones las de Rusia. Antes del inicio de la guerra, en el reporte de febrero, las exportaciones de estos países estaban proyectadas en 6,65 y en 3,80 millones de toneladas, respectivamente.

En la mirada de los operadores y de los administradores de los grandes fondos de inversión, la menor disponibilidad de aceite de girasol pondrá a los compradores en la necesidad de buscar nuevos proveedores y de diversificar variedades, dado que no hay muchos otros oferentes con capacidad de compensar el faltante de aceite de girasol. Entonces, se prevén más oportunidades de negocios para los vendedores de aceite de soja, un mercado liderado por la Argentina, con exportaciones previstas por el USDA en 5,90 millones de toneladas. Detrás aparecen Brasil, con ventas proyectadas en 1,83 millones de toneladas, y Estados Unidos, con 782.000 toneladas, siempre según las cifras del organismo estadounidense.

El dato con potencial bajista aportado hoy por el USDA fue la proyección en baja de las compras chinas de poroto de soja, de 94 a 91 millones de toneladas. Sin embargo, dado el contexto de escasez de grano y de aceites vegetales, las menores importaciones de China no tuvieron impacto sobre los precios.

Brasil prevé mayores ventas de harina y de aceite de soja

En su informe mensual de estimaciones agrícolas la Conab redujo ayer de 80,16 a 77 millones de toneladas su previsión sobre las exportaciones de poroto de soja brasileño 2021/2022. Esto no debería llamar la atención en una campaña que apuntaba a una cosecha próxima a los 145 millones de toneladas y que, por acción del clima seco sobre el sur del país, ahora se calcula en 122,43 millones de toneladas. Sin embargo, en este último reporte el ajuste estuvo relacionado con un crecimiento de la molienda y con el aumento esperado de las ventas externas de harina y de aceite de soja, dos mercados que son liderados por la Argentina.

Según el detalle de las previsiones de la Conab, y luego de elevar de 42,93 a 46,50 millones de toneladas su estimación sobre la molienda, las exportaciones brasileñas de harina de soja sumarían 17,34 millones de toneladas, por encima de los 15,87 millones proyectados en marzo y de los 17,15 millones despachados durante la campaña 2020/2021, cuando la producción de soja en Brasil alcanzó el récord de 138,15 millones de toneladas.

“Este sería un volumen récord para las exportaciones de harina de soja de Brasil, pero considero que más que un plan elaborado para elevar la molienda y la venta externa de subproductos esto es consecuencia de la coyuntura actual, con China importando soja en menor cantidad y a un ritmo más lento, además de los buenos márgenes de la molienda brasileña a principios de 2022″, dijo a LA NACION desde Curitiba, Paraná, Daniele Siqueira, de la consultora AgRural.

Agregó que la molienda de soja en Brasil pasó de 40,56 millones de toneladas en 2015 a 47,78 millones de toneladas en 2021, según la Asociación Brasileña de Industrias de Aceites Vegetales, que proyecta la molienda de 2022 en 48 millones de toneladas. “Brasil tiene capacidad ociosa en sus fábricas, lo que permite aumentar la molienda en años de buenos precios y márgenes sin necesariamente tener que instalar nuevas fábricas”, aseguró.

En cuanto al aceite de soja, la Conab elevó ayer de 1,10 a 1,57 millones de toneladas la estimación de exportaciones de Brasil, levemente por debajo de los 1,65 millones vendidos en la campaña 2020/2021.

“La producción de aceite de soja es prácticamente la misma que el año pasado. Desde 2021 se evidencia un crecimiento de las exportaciones de aceite a costa de la reducción del consumo interno. Esto pasa luego de que el gobierno de Brasil redujo la mezcla obligatoria de biodiésel debido a los altos precios de las materias primas, en un intento por aminorar su impacto sobre la inflación.En 2021 se suponía que la mezcla sería B13 (13% de biodiésel en el corte con combustible fósil), pero se redujo a B10, que es el nivel que se mantiene hoy, en lugar del B14 que se suponía que estaría vigente para 2022. Esta reducción en la mezcla obligatoria no afectó realmente el tamaño de la producción de aceite de soja, pero cambió la dinámica del mercado e hizo que parte del consumo interno migrara a la exportación”, detalló Siqueira.

Fuente: www.lanacion.com.ar